Neuralink, la startup de neurotecnología de Elon Musk, anunció que planea realizar los primeros implantes de su chip visual, llamado Blindsight, en seres humanos dentro de los próximos seis a doce meses. Su objetivo: restaurar la visión incluso en personas totalmente ciegas, tanto si han perdido los ojos como si nunca los han tenido.
El dispositivo ya ha sido probado con éxito en monos, estimulando la corteza visual para permitirles «ver» con señales directas al cerebro. Según Musk, los resultados han sido tan prometedores que confía en que esta tecnología comenzará a aplicarse en personas en poco tiempo.
Blindsight: cómo funciona y qué logra
Blindsight es un implante cerebral que se coloca directamente en la corteza visual. Un sensor externo captura imágenes y las traduce en señales eléctricas que estimulan áreas específicas del cerebro, evitando la necesidad de los ojos y del nervio óptico. En pruebas con monos, uno de ellos reaccionó a estímulos visuales en dos tercios de las veces que su cerebro fue estimulado, lo que indica una percepción real gracias al chip.

La FDA de Estados Unidos ya otorgó a Blindsight la etiqueta de «dispositivo innovador» (“breakthrough device”), lo que acelera su revisión y posible aprobación clínica. Neuralink también ha informado que los primeros implantes humanos podrían realizarse fuera de EEUU, en colaboración con instituciones como la Cleveland Clinic Abu Dhabi.
En su fase inicial, Blindsight ofrecerá una visión rudimentaria, comparada por Musk con gráficos de Atari. Pero el plan es evolucionar hacia imágenes más nítidas y, a futuro, incluso capacidades que el ojo humano no posee: visión infrarroja, ultravioleta o multiespectral.
Esta tecnología va más allá de restaurar la visión: pretende inaugurar una nueva etapa de potenciación humana, fusionando Inteligencia Artificial y capacidades cerebrales para mejorar los sentidos y elevar nuestras funciones cognitivas